sábado, 20 de diciembre de 2008

ZONAS DEL CUERPO HUMANO QUE SE ENCUENTRAN LIGADAS A LA TOMA DE DECISIONES.



La parte consciente del cerebro es la capa exterior denominada corteza, que tiene un aspecto rugoso y con surcos. El surco más profundo divide al cerebro en dos mitades, el hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho. La corteza consiste en una “substancia gris” o sea neuronas, mientras que la parte interior o central del cerebro es principalmente “substancia blanca” o fibras nerviosas. Se dice que el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo del cerebro tienen funciones distintas. El hemisferio izquierdo está especializado en argumentaciones lógicas -razona paso a paso- el cálculo, el habla y la escritura. El hemisferio derecho es más artístico creativo y emocional. No obstante, los dos actúan al unísono formando pareja, pero la mayoría de nosotros estamos más influenciados por un hemisferio que el otro. Algunos de nosotros somos mejores artistas que matemáticos o viceversa (Maryon-Davis, 1984).

Mientras que Lattanzio, agrega que el hemisferio izquierdo maneja la lógica y todo lo relacionado con ella, mientras que el hemisferio derecho tiene que ver con la emoción y también con los sentimientos negativos como los miedos, las culpas y el resentimiento. Sin embargo, esto no significa que una persona con hemisferio izquierdo dominante -la lógica- no tenga emociones negativas como miedos o culpas. Es necesario aclarar esto, porque se tiende a pensar que las personas "lógicas" sólo tienen sentimientos y emociones en permanente equilibrio. Todas las personas tienen un hemisferio dominante; algunas pueden ser extremadamente lógicas (hemisferio izquierdo), y otras por el contrario pueden ser extremadamente emocionales (hemisferio derecho). Por supuesto que el equilibrio pasa por la función conjunta de ambos hemisferios, pero -y éste es el problema- casi todos "manejan" inconscientemente, todo el tiempo, el hemisferio izquierdo o el hemisferio derecho.
Antes de determinar si una persona es hemisferio izquierdo o derecho, es necesario conocer brevemente las cualidades de cada uno. Las personas con predominio del hemisferio izquierdo son lógicas, razonan todo paso a paso, se informan exhaustivamente antes de actuar, y muchas veces no concretan lo que quieren por exceso de razonamiento. Las personas con predominio del hemisferio derecho son emocionales, intuitivas, poco dadas a razonar, en algunos casos extremadamente sensibles y perceptivos. Estas personas suelen sacar conclusiones por lo que sienten y no por lo que piensan; pese a ello, cuando siguen la voz de su intuición, generalmente no se equivocan.
En oriente llaman al hemisferio izquierdo "El día", porque para las personas con este hemisferio dominante, todo es claro bajo la luz de la razón; en cambio al hemisferio derecho lo llaman "La noche", porque tiene que ver con la intuición, con lo que se siente, y no se puede explicar a la luz de la razón. Sin embargo, para la educación occidental, las personas con hemisferio izquierdo dominante han sido hasta hace muy poco tiempo valorizadas como genios.Del mismo modo las personas con hemisferio derecho dominante, donde están presentes emociones y sentimientos, han sido desvalorizadas.
Por ejemplo: es frecuente que entre dos hermanos que están cursando la escuela primaria, se destaque la lógica como un aspecto sumamente brillante de la personalidad de uno de ellos; mientras que el otro, con el hemisferio derecho dominante, es desvalorizado por sentir más emoción que razonamiento. A la luz de recientes estudios e investigaciones, se sabe que una persona con hemisferio derecho dominante, y por lo tanto con una personalidad tendiente a demostrar sus emociones, tiene más posibilidades en áreas que requieren gran creatividad. Los ejecutivos de grandes empresas en el mundo son personas con dominio de ambos hemisferios; es decir son lógicos y emocionales, y la emoción -no hay que olvidarlo- complementa perfectamente a la razón. El trabajo sincronizado de ambos hemisferios logra una perfección que permite a las personas vivir mejor, con experiencias positivas de gran plenitud.

Biblgrafía uilizada en este artículo:

martes, 18 de noviembre de 2008

ERROR Y PARADOJA DE LA CONTABILIDAD MENTAL

Error de la Contabilidad Mental

Los economistas conductuales que estudian estas cosas (entrada anterior) están principalmente interesados en intentar predecir y explicar este comportamiento, así que no necesariamente etiquetan a la contabilidad mental como algo negativo. Puede de hecho haber en algunos casos aspectos positivos de la contabilidad mental. Sin embargo, cuando una decisión contable mental en particular tiene un impacto negativo en nuestro patrimonio actual o futuro sin responder a motivos racionales, se refieren a esto como un Error de la Contabilidad Mental.
Un clásico ejemplo de error en la contabilidad mental se da cuando una persona mantiene una deuda importante con su tarjeta de crédito (con intereses superiores al 20%), mientras también mantiene un monto aun más grande que el adeudado en su cuenta bancaria (con intereses menores al 1%) que podrían ser utilizados para eliminar la deuda. Para algunos individuos, aun si estuvieran enterados del dinero que se podrían ahorrar, pueden elegir no hacerlo porque el dinero en su cuenta lo ven como "ahorros" o "fondos para emergencias" que no deben ser tocados. Para otros, un monto importante en un banco puede hacerlos sentir más "ricos", mientras que una reducción en la cuenta los haría pobres.

Paradojas de la Contabilidad Mental
Siguiendo con lo anterior, tenemos que el dinero es intercambiable mentalmente en sus diversas formas y expresiones, pero las idiosincrasias internas de la contabilidad mental de cada persona hace que a veces nos comportemos de formas incoherentes. Llevamos una cierta contabilidad compartimentada según muy diversos criterios, incluyendo "para qué se usa" y "de dónde provino". Y aunque el dinero se puede transferir de unas áreas a otras, internamente tenemos tendencia a negarnos a hacerlo, aunque sea de forma inconsciente.
Uno de los ejemplos clásicos para ilustrar las paradojas de la contabilidad mental es el siguiente:
Una persona va al cine a ver una película y al llegar se da cuenta que perdió las entradas que había comprado por adelantado (con un supuesto costo de $2.000), pensará en la pérdida y decidirá si comprar otras o no. Si en cambio la misma persona va a cine y al llegar se da cuenta que perdió un billete de $2.000 de su billetera, pensará en la pérdida, pero es bastante más probable que se decida a comprar las entradas de la película que iba a ver.
En cualquiera de los dos casos se perdieron $2.000, las dos situaciones son económicamente iguales. Sin embargo, la primera parece mucho peor que la segunda. Cuando se le pregunta a un grupo de personas que haría en cada caso, la mayor parte estará de acuerdo en que perder las entradas es peor y serán mas reacios a comprarlas nuevamente, sólo el 46% lo haría, frente al 88% que compraría las entradas sin dudarlo si lo que hubiesen perdido fuera el billete de $2.000. Dividir el dinero en diferentes compartimientos hace que la “cuenta” dedicada al entretenimiento reflejaría $4.000 en el caso de perder la entrada; sin embargo, en el caso de haber perdido el dinero, la “cuenta” del entretenimiento permanecería en $2.000. Tendríamos la sensación de haber gastado menos dinero en ir al cine, aunque la salida efectivamente nos hubiera costado $4.000 en ambos casos.
La correcta comprensión del término contabilidad mental e identificar aquellos casos en donde involuntariamente la aplicamos puede ayudarnos con nuestros gastos, presupuestos y decisiones de inversión.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Ejemplos de Contabilidad Mental

A continuación daré a conocer una serie de ejemplos, entre los que encontramos algunos comunes de la vida diaria. Una persona que se dirige a comprar un cubrecama. Donde el precio depende de su tamaño. Tomaremos tres precios distintos tomando en cuenta la variable anterior. El más pequeño cuesta $10.000, el tamaño medio $11.000 mientras que el de mayor dimensión tiene un valor de $12.000. Ahora, tenemos que los tres tamaños fueron sometidos a descuentos, quedando todos en $9.000. El comprador adquirió el cubrecama de mayor tamaño, aunque este tiene pensado darle uso sobre una cama de menor tamaño. Esta persona tenía una idea mental sobre cuánto debería costar el bien. Con la compra de un cubrecama de gran tamaño, ahorró $3.000, que equivalen al descuento, mientras que al comprar la de menor tamaño, que era la que el comprador necesitaba, dejó de ahorrar $1.000. La contabilidad mental explica por qué muchas personas con impaciencia consiguen tratos, sobre artículos que ellos no necesitan. Cuando algo se vende por debajo del precio mental que se le ha asignado, el trato tiene prioridad sobre la utilidad real del artículo.

Cierta persona desea comprar una corbata y un traje por $2.000 y $60.000 respectivamente. Al llegar a la tienda el vendedor le comunica que en el almacén situado a 20 minutos de la tienda donde este se encuentra, han rebajado los precios de ambos productos dejándolos en $1.500 y $55.500 respectivamente. Ante esta circunstancia la mayoría de las personas preferirá recorrer la distancia para beneficiarse de la rebaja de la corbata pero no hará lo mismo por el traje, a pesar de que la rebaja en ambos casos es la misma, en este caso nuestra contabilidad mental se basa en percepciones relativas y no absolutas.
El ejemplo de la corbata y el traje nos permite concluir que la utilidad que proporciona el ahorro está asociada a las diferencias en el valor y no en el valor de la diferencia.

Esto nos ayuda a elaborar un modelo de cómo el individuo procesa las combinaciones de eventos para maximizar su utilidad. Necesitamos saber si para dos eventos, X e Y, su función de utilidad conjunta F(X+Y) es mayor a la suma de las funciones individuales F(X) + F(Y), y la función de utilidad que hemos mencionado antes tendría las siguientes características:

1.- Separación de las ganancias.
2.- Agrupación de las pérdidas.
3.- Agrupación de pequeñas pérdidas con ganancias más grandes (para superar la aversión al riesgo).
Separar pequeñas ganancias de las pérdidas mayores (la utilidad de una pequeña ganancia supera a la utilidad de reducir en una cantidad pequeña una gran pérdida).
Un ejemplo de la primera regla lo encontramos en la posibilidad de ganar una lotería con un premio de $75.000 contra la de ganar dos loterías de $50.000 y $25.000 respectivamente. Según los trabajos realizados por Richard H. Thaler el 64% de la población encuestada prefiere la segunda opción.
Los ejemplos para el resto de reglas son igual de intuitivos que el mencionado. Respecto al segundo apartado, preferiremos pagar una compra de $5.000 con una tarjeta de crédito en la que agruparemos todas las compras del mes y se incluirán dentro de la factura total de supongamos $7.900 que pagar los $5.000 en efectivo en el momento de la compra.

Adaptado de:

lunes, 27 de octubre de 2008

EL ENTORNO DE LAS PERDIDAS Y DE LAS GANANCIAS

Para introducirnos en el proceso de decisión de cada individuo, debemos inferir una función de utilidad que nos ofrezca un valor de salida para cada una de las decisiones y así poder decidir entre nuestro abanico de posibilidades en cuestiones como, ¿cuándo comprar?, ¿a qué precio comprar?, ¿cuánto comprar?, para ello vamos a utilizar la función de Kahneman y Tversky que tiene tres elementos esenciales:
1.- Las transacciones procesadas por la contabilidad mental son, principalmente, evaluadas de una en una y no en relación a otras transacciones.
2.- Tanto la función de pérdidas como la de ganancias muestran una sensibilidad decreciente, y esto implica que la diferencia entre $10 y $20 parece mayor que la diferencia entre $1.000 y $1.010.
3.- Aversión al riesgo. La pérdida de $100 nos produce más dolor que la satisfacción que proporciona una ganancia de $100. La influencia que la aversión al riesgo ejerce sobre nuestra mente es considerable, Thaler (1999).

APERTURA Y CIERRE DE CUENTAS.

Uno de los componentes de la contabilidad mental con mayor utilidad para el comercio es la decisión de cuándo dejar una cuenta abierta y cuándo cerrarla. Consideremos la compra de 1.000 acciones de cierta compañía a $10, la inversión inicial es de $10.000 pero el valor de la misma fluctuará con los movimientos del mercado, produciendo ganancias o pérdidas en papel hasta que vendemos los títulos.
La contabilidad mental de estas pérdidas y ganancias es engañosa y depende de la variable tiempo, una de las intuiciones básicas está en que una pérdida efectiva produce más dolor que una pérdida sobre el papel y debido a que cerrar una cuenta con pérdidas produce daño, la contabilidad mental nos induce a retrasar la decisión de cerrar las operaciones perdedoras y a adelantar la decisión de cerrar las operaciones ganadoras para alimentar nuestro ego, De La Loma (2003).

Toma de decisiones: Agrupación y sucesos pasados
Continuando con este autor, podemos entender que cuando se piensa en los procesos de toma de decisiones como un conjunto de sucesos que se pueden agrupar o disociar, se debe considerar la importancia de la localización de paréntesis para agrupar estos sucesos, ya que el dolor producido por una pérdida es menor si podemos combinar ésta con una ganancia superior, diluyendo así su efecto total.
Igual importancia tienen los sucesos pasados para la toma de decisiones, si estamos operando en el mercado y vamos a abrir una posición, los resultados de las decisiones pasadas siempre afectarán al proceso mental de la nueva posición.
Bibliografía usada en este comentario:

viernes, 24 de octubre de 2008

FUNDAMENTOS DE LA CONTABILIDAD MENTAL


La contabilidad financiera, además de otras ramas de la contabilidad, están compuesta por un conjunto de reglas que han sido codificadas a lo largo de los años y se pueden encontrar en un gran número de libros de texto; en cambio, desafortunadamente, no existe el equivalente de estas reglas en la contabilidad mental, pudiendo aprenderlas mediante la observación del comportamiento humano del que podremos inferir reglas de conducta.
La Contabilidad Mental tiene tres componentes:
A.) El primero se refiere a cómo percibimos los sucesos reales y cómo elaboramos las decisiones en base a dichos sucesos. En el diagrama inferior se muestra la unión del individuo o trader (comerciante) con los sucesos reales.
B.) El segundo componente es la asignación de cada actividad en su cuenta mental específica, como se observa en la figura relacionando al individuo con cada cuenta, a diferencia de la contabilidad financiera que nos enseña que existe una clasificación de los gastos e ingresos que se enmarcan dentro de un presupuesto.
C.) El tercer componente nos habla de la frecuencia con la que evaluamos las cuentas. Podemos auditar nuestras cuentas financieras anualmente, mensualmente o diariamente si así lo consideramos necesario. ¿Qué ocurre con nuestros registros mentales?, ¿Tenemos la suficiente fuerza de voluntad para no contar el dinero que vamos ganando o perdiendo mientras estamos posicionados en el mercado? En el diagrama inferior sería el flujo de vuelta de cada cuenta hacia el trader, De La Loma (2003).

miércoles, 22 de octubre de 2008

CONTABILIDAD MENTAL


De La Loma (2003) hace referencia que de la misma manera que una empresa tiene que identificar, evaluar y registrar los hechos contables relevantes, los individuos se enfrentan al mismo problema. Cuando una institución presta un servicio o vende un producto tiene que registrar este hecho; cuando una persona en el mercado abre una posición, abre una cuenta mental que se irá moviendo con las fluctuaciones del mercado aunque lo conciba de forma inconsciente. La contabilidad mental influye en la toma de decisiones cuyo desenlace final es incierto, es decir, es una decisión bajo incertidumbre y que su estudio y conocimiento nos puede proporcionar una mayor estabilidad mental para afrontar actividades como la inversión.
Thaler (1999) da a conocer que la Contabilidad Mental es el conjunto de operaciones cognitivas desarrolladas por los individuos para organizar, evaluar y establecer un seguimiento de las actividades financieras. Además, que es parte del supuesto que todas las personas realizamos una serie de operaciones mentales categorizando las operaciones económicas, archivándolas y utilizándolas como referencia para futuras decisiones económicas individuales. En otras palabras, la contabilidad mental es el proceso por el cual la gente clasifica diferentes costos, en un tipo de marco donde los tales dividen sus activos y sus ingresos en distintos compartimientos. Dependiendo de cada contabilidad mental en particular, decisiones sumamente diversas pueden ser tomadas con respecto al dinero.
El principio u anomalía llamado Contabilidad Mental, que fue descubierto en el año 1985 se refiere a hechos en que los individuos, frente a situaciones repetitivas y de resultado incierto adoptan una decisión para cada una de ellas, en vez de considerarlas como un único conjunto de eventos y adoptar una estrategia general de manera que se considere el todo.
La contabilidad mental tiene enormes consecuencias en la vida diaria. Esto afecta en cómo las personas gastan el dinero y cómo lo ahorran. Esto influye como la gente trata con pérdidas y beneficios caídos del cielo. La contabilidad mental nos dice qué hacer, cómo pesamos las diferentes clases de proyectos de pago para un artículo de lujo. Los efectos de la contabilidad mental se perciben en los dominios que parecen lejanos del entendimiento convencional de economía, Vedantam (2007).
Este mismo autor expresa que la contabilidad mental también explica por qué, cuando se le da a la gente una opción para conseguir una gratificación en efectivo o un regalo como las vacaciones gratis por su trabajo, ellos frecuentemente escogen el dinero efectivo. Esto es porque la gente piensa que ellos quieren la flexibilidad de dinero efectivo. El problema es que aquella flexibilidad viene con un costo. Cada uno de nosotros tiene que recordar nuestras obligaciones, como las compras mensuales para el hogar, entre otras. Las vacaciones son un regalo, y la idea de aquello es poder disfrutar. Pero si la persona elige el dinero efectivo podría gastarlo comprándose las mismas vacaciones u otra cosa, pero la contabilidad mental le recordaría a aquella persona que gasta el dinero sobre superficialidades.
Bibliografía usada en este comentario:

lunes, 29 de septiembre de 2008

Origen de la Contabilidad actual

La contabilidad es una actividad tan antigua como la propia Humanidad. En efecto, desde que el hombre es hombre, y aún mucho antes de conocer la escritura, ha necesitado llevar cuentas, guardar memoria y dejar constancia de datos relativos a su vida económica y a su patrimonio: bienes que recolectaba, cazaba, elaboraba, consumía y poseía; bienes que almacenaba; bienes que prestaba o enajenaba; bienes que daba en administración; etc. Algunos arqueólogos e historiadores de la antigua Mesopotamia, permiten afirmar, que los primeros documentos escritos que se conocen, constituidos por millares de tablillas de arcilla con inscripciones en caracteres protocuneiformes, elaboradas hace más de 5.000 años, contienen tan sólo números y cuentas, sin textos ni palabras. Este hecho hace concluir a los citados investigadores que la escritura debió surgir, hacia el año 3.300 a.C, para satisfacer la necesidad que sentían los antiguos habitantes de Mesopotamia de registrar y dejar constancia de sus cuentas. No fue, pues, el deseo de legar a la posterioridad el recuerdo de hazañas guerreras, relatos de héroes o dioses, o de plasmar normas jurídicas para su permanente constancia y cumplimiento lo que motivó el nacimiento de la escritura, como se creía hasta ahora, sino simple y llanamente la necesidad de recoger y conservar las cuentas originadas como consecuencia de procesos productivos y administrativos.
Littleton, identificó siete condiciones previas para la aparición de contabilidad sistemática. Estos son: el arte de escritura, aritmética, propiedad privada, dinero como un medio de cambio, transacciones de crédito, actividad comercial y la inversión de capital del dueño. Los romanos no pudieron haber creado la partida doble, ya que tenían como limitantes su sistema numérico, puesto que los números romanos no cuentan con el cero y no se prestan a la adición y sustracción como los números árabes.
Según Edwards (1989), en su libro " A history of financial accounting", una explicación contribuyente del fracaso de los romanos de desarrollar la entrada doble es el carácter primitivo de su economía en la que el crédito, en particular no fue desarrollado. El analfabetismo de masas era sin duda un remoto factor restrictivo. Esto nos conduce a una conclusión más general, aunque las siete condiciones previas de Littleton para el desarrollo de entrada doble estaban presentes en tiempo de los romanos, ellos no eran el presente en una forma suficientemente fuerte para estimular el cambio.
Es ahora donde surge la interrogante: Si los romanos no crearon la partida doble ¿de dónde vino? Newton (1992) nos dice que la partida doble es un método de registración contable por el cual las anotaciones referidas a cada hecho se efectúan en no menos de dos cuentas. De allí su denominación.
Fess y Warren (1993) comentan que el sistema básico de contabilidad, que todavía es usada hoy, fue inventado por Luca Pacioli, un monje Franciscano. Pacioli era un matemático que dio clases en varias universidades en Perugia, Nápoles, Pisa y Florencia, y era amigo cercano de Da Vinci. El invento de Pacioli fue publicado en Italia en 1494. Este sistema nació bajo la fuerte influencia de las necesidades financieras de los comerciantes Venecianos.
Mientras que Newton (1992), dice que la partida doble no fue una total creación de Luca Pacioli, sino que el método ya estaba en uso en Venecia en el siglo XIV, y que a él se debe su divulgación masiva, quien en el año 1494 explicó los detalles básicos de su funcionamiento. Aunque con posterioridad, los sistemas contables fueron sufriendo refinamientos, pero sus bases subsisten.
Ahora nos encontramos con lo mencionado por Kam (1990) que nos recuerda que en 1494 es publicado el primer libro sobre la contabilidad por partida doble. Sin embargo, según Peragallo, la primera persona en escribir sobre la contabilidad por partida doble era probablemente Benedetto Cotrugli, cuyo libro fue completado en 1458, pero no publicado hasta 1573. El libro de Pacioli era muy influyente en la extensión del conocimiento de contabilidad por partida doble.
Es importante destacar que a pesar de los enormes cambios de operaciones de negocio y su complejidad desde 1494, los elementos básicos del Sistema de Contabilidad por partida doble han permanecido prácticamente inalterados, siendo prácticamente imposible que hoy se empleen métodos de registro contable que no utilicen este método.
Biliografía usada en este comentario:
  • Hernández, E. 2002. La historia de la contabilidad. Revista libros 67-68 (julio – agosto).
  • Edwards, J. 1989. A history of financial accounting.
  • Fowler, E. 1992. Contabilidad Básica.
  • Fess, P., y C. Warren. 1993. Accounting Principles.
  • Kam, V. 1990. Accounting Theory.
  • Peragallo, E., 1938. Origin and Evolution of Double-Entry Bookkeeping. En Accounting Theory, editado por V. Kam